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Mujeres programadoras contra los estereotipos: adivina quién va ganando

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Uno de los requisitos para participar en el Call of Data es que los grupos de trabajo tengan representación de un 50% de mujeres. SANTI BURGOS.

  • Apenas hay 13,6 mujeres por cada 100 programadores en activo. Ni la genética ni la falta de interés de las niñas explican estos números

“Nunca doy una charla con vestido en un congreso”. Esto le dijo una vez una chica a Irene Huertas, fundadora de R-Ladies y CEO de Datatons, y ella pensó “pues a partir de ahora, siempre con vestido”. Esa incomodidad -y el esfuerzo para vencerla- que sienten muchas mujeres programadoras puede ser una pista de los magros números de mujeres en ámbitos STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, por su acrónimo en inglés).

Según los últimos datos de la Encuesta de Población Activa en España (2T2017), de los analistas y diseñadores de software y multimedia trabajando, un 22,56 % son mujeres. Los especialistas en bases de datos y redes informáticas solo cuentan con un 18,18 % de mujeres en activo, y cuando buscamos a mujeres programadoras informáticas, los datos oficiales nos indican que apenas llegan a 13,62 %.

El problema, como casi siempre, viene desde antes. A menudo se habla de pipeline (tubería, en inglés) o problema de entrada porque las jóvenes que deciden estudiar estas carreras también son pocas. De los alumnos matriculados en informática en España en el curso 2016-2017, solo un 12 % son mujeres.

En todo el mundo las mujeres están considerablemente infrarrepresentadas en carreras de tecnologías de información y comunicación, y alcanzan solo el 3% de los graduados globales, según hace constar la UNESCO en el informe Cracking the Code. En Europa, solo 29 de cada mil licenciadas tuvo un título de grado en computación en 2015, y solo cuatro siguieron en la carrera.

Otro informe, este de la Comisión Europea presentado estos días en Madrid, Women in the Digital Age, encuentra que aunque la demanda de perfiles de tecnologías de la información y la comunicación aumenta, el porcentaje de europeos con estos estudios decrece, y lo hace más marcadamente entre las mujeres, al comparar datos con los de 2011. El porcentaje de hombres en activo en este sector es 3,1 veces mayor. 

La culpa no es de la genética
El informe de Unesco coincide en sus conclusiones con muchos estudios sobre aprendizaje y cerebro: no se observan diferencias en el mecanismo neurológico por sexo para el aprendizaje. Aunque hay algunas diferencias por sexo en ciertas funciones biológicas, tienen una mínima o ninguna influencia en la habilidad académica, incluyendo asignaturas STEM.

En la salida, tanto niños como niñas tienen el mismo interés en estos temas, pero ellas parecen perderlo al llegar a la adolescencia temprana, o incluso antes. Un estudio realizado con niños de 6 años mostró que a esa edad el estereotipo de que los niños varones son mejores en programación y robótica influye en el bajo interés y la eficacia personal de las niñas hacia estos temas. Sin embargo, las niñas con experiencia en programación mostraron más interés y eficacia personal. Los mensajes culturales y los estereotipos que los niños reciben influye fuertemente en el interés de ellas en estas materias, y proveer a las niñas de la experiencia de actividades tecnológicas es beneficioso.

Naciones Unidas considera el empoderamiento de las mujeres una de las condiciones previas necesarias para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio. La falta de mujeres cualificadas en tecnología es parte del problema que destaca el Foro Económico Mundial en un informe sobre el impacto de lo que llaman la cuarta revolución industrial en modelos de negocio y mercados de trabajo. Entre las predicciones, sostienen que hasta 2020 se necesitarán 2,1 millones de nuevos empleos en los sectores de arquitectura, ingenierías, computación y matemáticas.

Empresas en busca de diversidad

A menudo se menciona a mujeres que están al frente de tecnológicas en España, como Fuencisla Clemares en Google, o Pilar López en Microsoft Ibérica, pero estas empresas solo tienen oficinas comerciales en nuestro país. “No se puede decir que ellas lideren un aparato tecnológico”, explica Patricia Araque, presidenta de Ellas al Cuadrado, una plataforma sin ánimo de lucro que apoya a mujeres que quieren construir nuevos modelos de empresas digitales.

“Debido a la falta de profesionales en nuestro sector, las empresas están esforzándose en cuidar a la gente que tienen, muchas empiezan a darse cuenta de que necesitan diversidad dentro de sus equipos”, explica Huertas, “y vienen a los meetups a buscar a chicas que programen”. R-Ladies, de la que es fundadora, es una de las comunidades que propician encuentros con una visión de género: promueven paridad en los equipos de trabajo y buscan promocionar a ponentes mujeres en sus charlas.

Leticia Martín-Fuertes es lingüista computacional, y Beatriz Hernández Lorca es científica de datos. Ambas son cofundadoras de R-Ladies, y creen que el hecho de que las mujeres se estén incorporando a las áreas tecnológicas es parte de un cambio en la forma de trabajar. “Ellos tienen que aceptar cosas distintas, y por otro lado, la tecnología ya no está supeditada a la inversión. Tú necesitas mi producto y yo necesito tu dinero, tenemos que encontrarnos en los caminos”, dice Hernández.

Huertas asiente: “Lo que la mayoría de la gente quiere es trabajar en un lugar en el que se esté a gusto. ¿Acabas de ser padre y quieres conciliar y tu carrera se acaba, o qué pasa? Todas las que estamos aquí creemos que es un mundo que debe cambiar”.

Las tres ven un cambio. “Se ha demostrado que es mucho más productivo un equipo diverso y eso da igual a quién se lo pongas encima de la mesa que te lo va a comprar; y por otra parte hay una especie de conciencia social, no solo con el tema de la mujer. Yo no quiero comprar productos que se hayan hecho bajo ciertas condiciones”, afirma Huertas.

No solo una cuestión de tuberías
Nerea Luis está haciendo un doctorado y es experta en inteligencia artificial. Cuenta que “frontend es el área peor pagada, porque la atención al usuario es donde hay más mujeres”. Nerea es una de las organizadoras de T3chfest, un evento de tecnología impulsado por estudiantes y antiguos alumnos de la Carlos III, que pone especial cuidado en incluir a las mujeres y mejorar su porcentaje año a año. Aunque los números siguen bajos, algo están consiguiendo: este año las mujeres asistentes son un 20,8% (4,3 puntos más que en 2017) y las ponentes, un 21% (11 puntos más que en 2017).

Según la Sociedad de Mujeres Ingenieras, más del 20 % de los graduados en ingenierías son mujeres pero solo están en activo un 11%. Estudios como este recuerdan que no sirve de mucho enseñar a las niñas a programar si luego esas mujeres se encuentran en un ambiente de trabajo hostil y se van. Las siete programadoras con las que habló EL PAÍS para este reportaje no dudan en definirlo así, y las anécdotas se suceden.

Huertas es CEO de su empresa y tiene dos socios varones. “Cuando vamos a una reunión, hablo yo, y contestan a mi socio. Entonces en ese momento nos levantamos y nos vamos. Claramente. Lo hemos hecho. Si se supone que yo voy a liderar un proyecto con esta gente, es que no quiero trabajar con alguien así”. Otra programadora, que es considerada pionera en España porque lleva 20 años programando en Ruby on Rails, no quiere dar su nombre porque dice que la cuestionarán, y está cansada. Ha recibido muchos comentarios que la han hecho sentir incómoda y ha optado por olvidarlos. “Es bastante cuesta arriba cuando eres una minoría”, afirma.

Araque cree que aunque existe un problema de entrada, no es el más grave. “Tienes un montón de ingenieras que han llegado a la industria y que se quieren ir. Porque es un horror, está el patriarcado ahí con todas sus patas”.

Programar sí, pensar el modelo también
Según Araque, se ven varias iniciativas que promueven “un discurso de superwoman, de que ‘podemos conseguir lo que nos propongamos’… pero se queda cojo”. Confiesa que es algo a lo que le da muchas vueltas. “Mi socia insiste en que hay que enseñarles a programar a las chavalas, porque al final programar es como aprender inglés antes; en 20 años serás analfabeto si no entiendes a la máquina. Estoy de acuerdo con eso, pero pienso ¿no estaremos formando a las planchadoras del siglo XXI? Porque estamos dando habilidades a las niñas para meterlas en una industria que perpetúa un montón de cosas que no queremos: startups con un modelo turbocapitalista, de trabajar 20 horas al día, donde estás en la hipercompetición y es tan difícil colocar la vida en el centro de todo. Hace falta hacer una reflexión sobre el modelo de empresa y el modelo al que estamos llevando a ese talento”.

Comunidades de desarrolladoras

Como R-Ladies, hay otras comunidades o iniciativas en tecnología con objetivos de aprender, hacer networking y promover a las mujeres programadoras. Casi todas se organizan con una visión prodiversidad de género, y muchas de ellos tienen códigos de conducta y cuotas de mujeres ponentes desde el comienzo. A nivel nacional, Girls in Tech, Women Techmakers, Geek and Tech Girls; y en Madrid, PyLadies, Women Welcome, Yo soy tu madre, Ladies that UX, Systers Spain, son algunas de ellas. Varios organizan eventos sobre tecnología donde además de aprender, se cuida la paridad en ponentes y equipos de trabajo, como Call of Data, organizado por R-Ladies. Inspiring Girls es una iniciativa que conecta a mujeres profesionales de todos los sectores con escuelas para que a través de charlas visibilicen la variedad de trabajos que existen también para las mujeres. T3chfest es un evento tecnológico anual que organizan estudiantes y exalumnos de la Universidad Carlos III que también busca promover a ponentes mujeres.

FUENTE: El País.

¿Realmente aprenden más los niños con las nuevas tecnologías?

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Los nativos digitales necesitan más estímulos directos (davidf / Getty Images)

  • Son una forma más divertida de estudiar y les permite hacerlo de una forma mucho más inconsciente


El cerebro de un niño en sus primeros años nace con 100.000 millones de neuronas y cada una de ellas tiene capacidad para crear 20.000 conexiones. Dependiendo del nivel de estimulación que reciba el cerebro, estas conexiones se harán más numerosas y con el paso de los años van disminuyendo. Es por ello que es en las edades más tempranas cuando somos más proclives a la adquisición de una lengua. Varias evidencias científicas han demostrado que la edad ideal para ello se encuentra entre su nacimiento y los 6 años.

Las generaciones nacidas en plena era digital han crecido rodeadas de móviles, tabletas, aplicaciones, videojuegos… un sin fin de estímulos que están condicionando su manera de relacionarse y también de educarse. 

 
Las nuevas tecnologías contribuyen en la diversión y motivación del niño (cnythzl / Getty Images/iStockphoto)

Según un estudio realizado por la plataforma de idiomas Lingokids, los niños retienen hasta el doble de vocabulario cuando este se enseña a través de aplicaciones, en lugar de con métodos de enseñanza tradicional como tarjetas de vocabulario.

El experimento demostró que el grupo de niños que habían recibido clase con el sistema tradicional habían retenido un total de 41 palabras. En el caso de los menores que habían jugado con la aplicación, la cifra se elevó a 102 palabras.
Esto se debe, según la empresa encargada del estudio, a la diversión que supone para los niños el uso de nuevas tecnologías: “Los preescolares no tienen la impresión ni la carga de estar estudiando o recibiendo más materia”. Algo en lo que coincide Neus Campo, maestra de educación primaria: “Es más divertido y les permite aprender de forma inconsciente”.

En su centro, Las Seguidillas, emplean de manera regular elementos como pizarras digitales y tabletas. Campo reconoce que gracias a las nuevas tecnologías logran un elemento motivacional que engancha: “Estas generaciones están muy acostumbradas a las tecnologías. Les gustan y les atraen desde muy pequeños. Es algo natural para ellos”. 


La enseñanza tradicional no se debe suprimir (KatarzynaBialasiewicz / Getty Images/iStockphoto)

“Todas las actividades ayudan al aprendizaje pero desde Lingokids hemos observado que aquellas que implican una participación activa del niño como los juegos, tienden a conseguir un mayor grado de retención en el aprendizaje”, explica Cristóbal Viedman, cofundador y CEO de Lingokids.

Además de la diversión y la motivación, reconoce que también influye el hecho que se trata de una forma de aprendizaje en la que “hay que esforzarse menos”. “Hay menos cultura del esfuerzo”, asegura Campo. Por otro lado, destaca que el ritmo, “la inmediatez”, es también un elemento importante, ya que están más familiarizados con entornos digitales en los que “todo pasa muy rápido”, por lo que hay que buscar siempre ese elemento sorpresa.

A pesar de ello, Neus Campo advierte que los elementos digitales deben ser “un recurso más” dentro del aula “para no caer en la monotonía”, pero no “el recurso principal”. “La motivación es lo más importante a la hora de mantener la atención y adquirir nuevos conceptos y en la variedad de recursos es donde está el potencial de aprendizaje”.

Algo con lo que coincide Viedman: “Desde Lingokids nunca hemos visto nuestro método como un sustitutivo a los métodos tradicionales, sino como un complemento. Los profesores son y serán una parte central en la enseñanza de idiomas”, concluye.

FUENTE: La Vanguardia

La justicia gallega avala que los padres revisen los móviles de sus hijos menores

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  • La sentencia señala que los progenitores tienen "la obligación de velar por sus hijos y educarles"

La Audiencia Provincial de Pontevedra ha dictaminado este lunes que los padres pueden leer las conversaciones de WhatsApp de sus hijos menores de edad. La justicia ha archivado así la denuncia de una madre contra el padre de sus dos hijos, al que acusaba de descubrimiento de secretos y vulneración de la intimidad de los niños. La sentencia señala que el padre "tiene la obligación de velar por sus hijos, educarles y procurarles una formación integral" y añade que el desarrollo de las redes sociales y WhatsApp "requiere atención y vigilancia".

Según la denuncia de la madre, los hijos le dijeron que el padre había estado repasando las conversaciones del móvil de su hija, de 9 años, mientras que el hermano de esta se había negado a facilitarle la clave del teléfono a su progenitor, informa La Voz de Galicia.

La Audiencia Provincial ha rechazado que el padre haya cometido un delito y ha indicado que el Código Civil establece que los progenitores o tutores tienen "la obligación de velar por sus hijos, educarles y procurarlesuna formación integral". El desarrollo de las redes sociales y WhatsApp "requiere atención y vigilancia de los progenitores para preservar la indemnidad de los menores", ha precisado la juez en la sentencia.

FUENTE: El País.

Víctimas y acosadores a través de las nuevas tecnologías, cada vez más jóvenes

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Ponentes y asistentes al simposio sobre agresividad juvenil. RUBÉN VEGA
  • Los especialistas en violencia virtual inciden en el aumento de este tipo de ataques y en el control sobre la pareja, que muchos consideran normal

Llamadas acosadoras, control virtual, celos y chantajes, amenzas o suplantación de identidad en las relaciones entre parejas. Los psicólogos especialistas asistentes al III Congreso nacional de psicología que se está celebrando estos días en Oviedo coinciden en que las agresiones asociadas a nuevas tecnologías, en el ámbito de la pareja pero también en contextos de amigos o compañeros, van en aumento y se suceden a edades cada vez más tempranas.

Las TIC suponen una transformación de la realidad social. La experta María José Poveda Fernández, una de las participantes en el simposio sobre el tema celebrado ayer, explicó que "los adolescentes acceden antes a las redes sociales y a internet sin control de sus padres y esto también provoca que hayan aumentado los casos".

Las llamadas anónimas y los mensajes ofensivos son las formas más comunes de ciberbullying, las mujeres son más víctimas, los hombres más agresores y los cursos en los que más se da este tipo de acoso es en segundo y tercero de la ESO (escolares en la preadolescencia). El mayor problema para las víctimas es que "no les vale con desconectarse de las redes sociales" pues estas agresiones "no vienen solas" y "se dan también cara a cara", añade Poveda.

Internet, acoso y "amor"

El acoso virtual en la pareja también ocurre en edades alarmantemente tempranas, entre los 12 y los 14 años, y los agresores son tanto chicos como chicas. Según la experta María Pilar González Lozano, esta vía "se ha normalizado" y es a través de las TIC donde más se sufre este tipo de acoso "más psicológico y emocional que físico". Del control a través del móvil a la suplantación de la identidad hay toda una gama de violación de la intimidad que muchos jóvenes asumen, lamentan los expertos. "Es en la edad en la que se empieza a tener relaciones de pareja cuando los padres tienen que tener cuidado y aumentar su precaución".

Para poner fin a este tipo de conductas, González Lozano concluye que "hay que trabajar desde los centros educativos, desde las propias familias, sensibilizar y que los agresores se den cuenta de que hacen daño".

FUENTE: La Nueva España.

24 horas conectados. ¿Por qué no podemos vivir sin Internet?

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24 horas conectados. ¿Por qué no podemos vivir sin Internet?

  • Estamos conectados en cualquier situación y la variedad de conexiones que cada vez aumenta más, se adapta además a todos los perfiles de usuarios

Nuestra necesidad de socializar y vivir rodeados se ha extendido a lo digital. Ahora es incluso más fácil mantener el contacto con la gente que nos rodea gracias al aumento de las velocidades de conexión. Fibra y móvil (4G) son, hoy por hoy, dos de los métodos más rápidos para acceder a Internet, ya sea en casa o fuera de ella.

Estamos conectados en cualquier situación y la variedad de conexiones que cada vez aumenta más, se adapta además a todos los perfiles de usuarios. El uso de Internet en casa pasa por la fibra o por el ADSL, dependiendo de las necesidades que se tengan en cada hogar y pudiendo también adaptarse a todos los bolsillos.

Para estar fuera, sin embargo, la mejor opción hoy por hoy es el 4G. Las tarifas de móvil y datos aumentan sus prestaciones y bajan sus precios, llegando a cada vez más gente para estar conectados en todo momento. Se crea esta necesidad con la accesibilidad a la tecnología pero también, aprovechamos al máximo esta ventaja para estar siempre al día.

No es de extrañar que el 4G y las conexiones para móviles sean las que más avanzan en el mercado de la telefonía y es que, los smartphones, son los dispositivos más usados para conectarse a la red. Podemos hacer de todo desde el teléfono móvil: chatear con nuestros amigos, visitar webs, leer el correo, publicar en las redes sociales, leer las noticias, jugar, hacer fotos, grabar vídeos, seguir al GPS, comprar… no hay nada que no se pueda ya hacer fuera de casa, digitalmente hablando.

Esto es el progreso y los usuarios son cada vez más asiduos a aferrarse a estas ventajas que ofrece la tecnología. Pero en casa también cambian los hábitos y las conexiones a Internet cada vez más rápidas son partícipes. Las líneas de fibra soportan cada vez más velocidad y esto hace proliferar cada vez más los servicios en streaming. Ver la televisión por Internet, películas o series es ya lo más habitual cuando se cena delante del sofá. Poner música de servicios online en vez de reproducir un CD o jugar a juegos directamente online en vez de forma local son acciones tan cotidianas como ir a comprar. Pero el pan también se puede ya comprar por Internet, porque gracias a aplicaciones que permiten hacer pedidos a domicilio no es necesario molestarse en salir.

La fibra y móvil suelen estar además unidos en paquetes que ofrecen todos los servicios bajo una única tarifa. Esto obliga a estar conectado siempre, dentro y fuera de casa, aunque no se quiera. Pero aunque haya detractores al respecto, estar conectado siempre supone ventajas respecto a la era en la que no existían las comodidades que ofrecen las conexiones en el hogar y en los dispositivos.

El sector de las telecomunicaciones es uno de los que más ha crecido y cambiado en la última década, dando pasos de gigante en cuanto a la mejora de la tecnología y las prestaciones en los servicios, ayudando a los usuarios a estar cada vez más conectados.
 
Así piensa y se comporta nuestro cerebro cuando navega por Internet

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Leer mas: http://www.europapress.es/portaltic/internet/noticia-asi-piensa-comporta-cerebro-cuando-navega-internet-20170627085935.html

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El tráfico de internet se triplicará en 2021 y el consumo de vÍdeo tendrá parte de culpa

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El tráfico de internet se triplicará en 2021 y el consumo de video tendrá parte de culpa 
El tráfico de internet se triplicará en 2021 y el consumo de vídeo tendrá parte de culpa - ARCHIVO


El tráfico IP global experimentará un gran crecimiento entre 2016 y 2021 que le hará alcanzar los 3,3 zettabytes anuales. Esta cantidad multiplicará aproximadamente por tres los 1,2 ZB anuales registrados en 2016, lo que supone una tasa de incremento interanual del 24%.

Tal y como confirma la multinacional Cisco en un comunicado, esta multiplicación por tres del tráfico IP en este periodo también se producirá en España, que prevé alcanzar los 37 exabytes anuales en 2021, frente a los 12 EB registrados en 2016. La cifra prevista es el equivalente en gigabytes a que todas las películas producidas en el mundo en toda la Historia crucen las redes IP españolas cada dos horas.

Estos datos han sido extraídos de la duodécima edición del informe anual «Cisco Visual Networking Index (VNI) Global Forecast and Service Adoption 2016-2021», que asegura que al término de este periodo habrá 4.600 millones de usuarios de Internet, equivalente al 44% de la población mundial. En España, por su parte, se prevé que en 2021 habrá 36,3 millones de internautas -un 79% de la población del país-, lo que suponen 2,8 millones más de personas conectadas.

En el plazo de cinco años que recoge el estudio de Cisco, se pasará de los 17.100 a los 27.100 millones de dispositivos conectados a Internet, lo que significa que habrá tres «gadgets» por cada habitante del planeta en 2021, frente a los dos que había en 2016. En España, se prevé que se alcanzarán los 345 millones de dispositivos conectados dentro de cuatro años, siete por habitante, mientras que en 2016 se habían contabilizado 196 millones.

«Internet de las Cosas» y auge del video

Dentro de los tipos de conexión llamados a incrementarse en los próximos años se encuentran las «máquina a máquina» o M2M, que en 2021 representarán más de la mitad del total de conexiones a escala global y generarán el 5% del tráfico IP. Los avances en el Internet de las Cosas harán que se multipliquen por casi 2,4 los 5.800 millones de conexiones M2M que se registraron en 2016, hasta llegar a los 13.700 millones en 2021. En España, estas conexiones alcanzarán los 223 millones.

El vídeo seguirá dominando el tráfico IP, representando el 82% en 2021 (79% en España), desde el 73% contabilizado en 2016 (64% en España). A escala global, dentro de cuatro años habrá casi 1.900 millones de usuarios de vídeo en internet, excluyendo los sólo móviles, y se consumirán tres billones de minutos de vídeo en internet mensuales, lo que supone cinco millones de años de vídeo mensuales o un millón de minutos de vídeo cada segundo. En España, el vídeo representará el 77% de todo el tráfico de internet en 2021, y se consumirán 46 millones de minutos cada mes.

El vídeo en directo se multiplicará por 15, alcanzando el 13% de todo el tráfico de vídeo en internet en 2021, lo que supone un mayor uso de aplicaciones de televisión y de vídeos personales en «streaming» en redes sociales. La realidad virtual y la realidad aumentada también crecen a buen ritmo, multiplicándose por veinte para 2021 y suponiendo el 1% del total de tráfico de entretenimiento. Globalmente, la velocidad media de banda ancha fija se multiplicará casi por dos entre 2016 y 2021, desde los 27,5 Mbps hasta los 53 Mbps. En España, se multiplicará casi por dos entre 2016 y 2021, desde los 38 hasta los 65 Mbps.

Incremento de la movilidad

El informe «Cisco Visual Networking Index (VNI) Global Forecast and Service Adoption 2016-2021» ha extraído otras conclusiones, como es el incremento de la movilidad. El estudio prevé que el 73% de todo el tráfico de internet en 2021 se generará en dispositivos WiFi y móviles, mientras que el porcentaje ascenderá al 77% en España.

En materia de conexión, también se destaca que el número de «hotspots» WiFi públicos se multiplicará por seis a escala global entre 2016 (94 millones) y 2021 (541,6 millones). Los países con mayor número en 2021 serán China (170 millones), EEUU (86 millones), Japón (33 millones) y Francia (30 millones).

Este incremento en las conexiones también vendrá de la mano de un aumento del número de ataques distribuidos de denegación de servicio (DDoS), capaces de paralizar las redes inundando servidores y dispositivos de red con tráfico procedente de múltiples fuentes IP. Estos crecieron un 172% en 2016 y se multiplicarán por 2,5, hasta los 3,1 millones, en 2021 a escala global.

FUENTE: ABC

Día de Internet: pedimos control y seguridad

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El 17 de mayo es el día de Internet. Lo que empezó siendo un reducto para aficionados a la tecnología, se ha convertido en un instrumento fundamental para mejorar nuestra vida, no solo en las comunicaciones y el acceso a la información, sino que los nuevos avances revelan una nueva manera de entender la realidad en la que Internet es indispensable. Sin embargo, nuestra cada vez mayor dependencia de Internet nos hace al mismo tiempo cada vez más vulnerables en muchos aspectos.

Los consumidores, los internautas, queremos seguridad y garantías reales, pues sigue habiendo flancos débiles.

Ciberataques: phishing, ransomware, malware...

Los ciberdelincuentes inventan trampas cada vez más sofisticadas, con ataques a gran escala, como el reciente secuestro de los ordenadores de grandes empresas, o siguen recurriendo al phishing para hacerse con tus datos personales y bancarios. La prevención es la mejor protección.
  • No abras ficheros que vengan de soportes externos sin someterlos primero a un programa de detección de malware.
  •  Si te llega un email sospechoso, bórralo. No respondas, no descargues los ficheros adjuntos y no pinches en sus enlaces… y no lo reenvíes. Si es el banco o alguna entidad oficial la que "contacta" contigo, aunque te parezca real, desconfía: nunca te pedirán datos de esta manera, así que no facilites ninguno.
  • Para acceder a tu banco, teclea la dirección web en el navegador y desconfía de los enlaces que te lleguen por correo.
  • Comprueba siempre que estás en una dirección segura (la dirección empieza por HTTPS).
  • Nunca envíes por correo tus datos sensibles: ni números de cuenta, ni tus datos personales o bancarios, números de identificación, contraseña…

Compras y transacciones online: apuesta por lo seguro

Internet ha hecho el mundo más pequeño, todo más accesible para todos: podemos comprar desde casa productos que nos enviarán desde lejanos países, contratar un servicio virtual, reservar entradas, un viaje … los protocolos de seguridad para pagos online han sido perfeccionados, cada vez ofrecen más garantías, pero sigue habiendo problemas. Prudencia e información son la combinación ganadora para evitar problemas.

Igual que no compras en cualquier tienda, tampoco te fíes de cualquier web: busca una clara, sencilla, sin errores, comprueba que tiene sellos de compra segura, el sello de confianza Online, que presenta datos de contacto, un candado verde de seguridad…

Necesitas tener un software de seguridad convenientemente actualizado.

  • Si compras desde el móvil a través de Google Play o iTunes, protege tus compras con contraseña (puedes hacerlo en la sección de ajustes).
  • Para pagar, opta idealmente por los medios más seguros: contrareembolso, si te dan la opción, con tarjeta (si hay fraude el banco puede intervenir fácilmente), una pasarela de pago (tipo PayPal) siempre que tengas cuenta y una contraseña bien segura… también los pagos desde el móvil son muy cómodos, pero cerciórate de que usas una aplicación fiable que cuenta con todas las garantías necesarias. Las transferencias son una opción solo si confias totalmente en el vendedor. Y respecto a dar el número de cuenta… estáte atento a cualquier movimiento sospechoso o no autorizado.
  • Si no vas a comprar de forma habitual en una tienda online, elimina tu cuenta o al menos borra los datos bancarios.
  • Y si te roban, ¡denuncia! La web de la Policía admite denuncias online y cuenta con una brigada especializada en delitos informáticos.

Niños y adolescentes: muy vulnerables

Se manejan en la Red mejor que los adultos, por algo son nativos digitales… pero están expuestos a riesgos que escapan a su control. No bajes la guardia y mantente alerta.

El ciberacoso o “ciberbullying”: el uso de las tecnologías de la comunicación (correo electrónico, redes sociales, chats de mensajería) para acosar, revelando información personal, propagando rumores, amenazando, insultando… es un problema actual. Para prevenirlo, diálogo y educación, insistir en la importancia de mantener una actitud respetuosa hacia los otros, también en redes sociales, y seleccionar con criterio lo que se comparte, porque podría ser usado o interpretado mal.

Las redes, juegos, retos virtuales… que muchas veces tienen un fin lúdico y participativo, pueden esconder graves peligros, como los del reciente retos de la ballena azul, los blogs y foros de fomento de anorexia y bulimia (las páginas Ana y Mia) o incluso redes de pornografía infantil.

No descuides el móvil: con los niños utiliza herramientas de control parental, ya sea la aplicación que te propone el móvil, una app específica o la seguridad del antivirus.

FUENTE: OCU

Legaltech La explosión de los servicios jurídicos en tu móvil

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La explosión de los servicios jurídicos en tu móvil
 
  • España está lejos de grandes mecas como EE UU o Reino Unido, pero comienza a incorporar la tecnología al mundo de las leyes

Retrasos de las aerolíneas, facturas de teléfono pese a que te habías cambiado de compañía, divorcios, cláusulas suelo de las hipotecas, contratos laborales… Situaciones convencionales que requieren de la actuación de la Justicia –siempre que quieras resolverlas–. Y en muchas de ellas piensas que el abogado te va a costar un ojo de la cara o, directamente, que no sabes ni cómo gestionarlas. Las llamadas iniciativas legaltech aseguran ser la solución en este tipo de situaciones no demasiado complicadas en las que no se requiere la intervención judicial.

Alejandro Elduayen, director de marketing de Rocket Lawyer, define este nuevo término: “Refleja un nuevo comportamiento dentro del sector jurídico en el que las compañías que prestan un servicio legal adaptan o crean sus negocios mediante la tecnología, independientemente de dónde provenga esta tecnología”. Es decir, los usuarios pueden resolver sus conflictos legales a golpe de clic.

Esta revolución, en expansión en España desde hace dos años, ha propiciado que surjan nuevas empresas dispuestas a solucionar problemas legales cotidianos sin necesidad de acudir a un bufete. Una de ellas es iUrisfy. Creada en 2015 por tres socios, se trata de una app para asesorar y tramitar divorcios de mutuo acuerdo. Carmen Cabalga, una de las cofundadoras, afirma que no dudó en dar el salto digital tras más de 15 años ligada al Derecho tradicional. “La aplicación permite desarrollar toda la negociación entre las dos partes de la pareja para que puedan comunicarse cuando lo necesiten y generar el documento legal del divorcio”, expone Cabalga.

Pablo Rabanal es otro exponente de cómo acercar la justicia al ciudadano. Es CEO y fundador de elreclamador.es, una web que tramita gratuitamente las reclamaciones por retrasos en los vuelos o el cobro abusivo de las cláusulas suelo hipotecarias. A diferencia de otras legaltech, Rabanal fue casi un insensato en este negocio porque lleva desde 2012 en este mercado y sin ninguna relación con el mundo del Derecho. “Yo no soy abogado, pero por un problema que tuve con una compañía de teléfonos entendí que los abogados no entran en causas pequeñas pese a que muchos usuarios sí quieren que les defiendan sus derechos”, argumenta.

En elreclamador.es trabajan bajo el lema de que si no ganan el caso, no cobran. Una suerte para ellos –y para quienes recurren a ellos– porque ya han salido victoriosos en el 98% de los 28.000 procesos que han tramitado. Rabanal tiene claro que Internet es lo que les ha propiciado atender tantas quejas. “Una legaltech, en comparación con los bufetes tradicionales, te permite dar servicio online. Es decir, puedes acceder a más público y más barato”, añade.

Muchas de estas compañías dicen estar impregnadas por el espíritu de Robin Hood, aunque sin robar a los ricos (desde luego, no viven en el bosque de Sherwood, sino en los móviles o en la Red). Repiten que quieren democratizar la justicia y no dejar sin derechos a quienes cuentan con menos recursos. “Muchos abogados no están acostumbrados a estos nuevos canales”, argumenta Elduayen. “Los servicios legales están dejando de ser un lujo y ya no se consumirán de la misma forma en que lo venían haciendo”, zanja Rabanal.

Las legaltech han conseguido que evolucione un sector reticente a los cambios. Cuatrecasas, un despacho de abogados fundado en 1917, ha entendido este nuevo escenario. O se imbuía de la innovación o de nada le iba a servir su gran tradición como firma legal. Francesc Muñoz, director de innovación del bufete, comenta que desde hace un año han puesto en marcha un programa para acelerar start-ups relacionadas con el Derecho. “Explicamos a nuestro presidente que este tipo de empresas estaban revolucionando el mercado en Estados Unidos. Tras un viaje a Nueva York y Silicon Valley, confirmamos la tendencia y nos convencimos de que había que apostar por esto. Nosotros queremos aprender con ellas en legaltech para mejorar la gestión”, concluye Muñoz.

Tal y como detalla Cabalga, la relación entre abogados y clientes va a cambiar y los precios se van a abaratar –según sus datos, un divorcio costaba 1.000 euros en un despacho y con la app de iUrisfy 380–. “Ocurrirá lo mismo que con la banca electrónica. Al final, cada ciudadano se gestionará a través de su ordenador o teléfono todo lo relación con el ámbito jurídico”.

El abaratamiento de los costes o procesos legales en los que las firmas tradicionales no se involucraban avalan el crecimiento de las legaltech. España está lejos de las grandes mecas de Estados Unidos o Reino Unido, pero, poco a poco, ha incorporado la tecnología al mundo de las leyes.

Es difícil predecir el siguiente paso de la tecnología en el sector. Muñoz aporta algunas ideas que están investigando, aunque reitera que todavía falta mucho camino por recorrer. “Inteligencia artificial para leer documentos o contratos inteligentes que se van a cerrar entre máquinas sensorizadas. Esto tiene que madurar e ir creciendo. Lo que está claro es que surgirán start-ups que reten a las grandes corporaciones de la información jurídica”, precisa.

FUENTE: Jorge G. García. El País.

Internet ‘Blockchain’: la tecnología que va a cambiar tu vida

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  • Internet fue una ola que lo barrió casi todo hace más de 20 años. La nueva red va a ser aún mayor. Y el 'blockchain' está detrás.

Si vives en el planeta Tierra, es muy probable que hayas oído hablar de blockchain lo que traducido al castellano viene a significar cadena de bloques, y de la moneda de la que es la base, el bitcoin. Y es probable que al oír o leer la palabra hayas pasado de largo, probablemente porque te daba demasiada pereza tratar de entenderla. Pero creemos que debes saber que esta herramienta te va a cambiar la vida.

Blockchain, dicen los expertos, va a posibilitar dar el salto del llamado internet de la información al internet del valor. Durante los últimos 23 años hemos convivido con el primero, un ecosistema que ha penetrado hasta las profundidades de nuestro día a día y que ha hecho que florezcan empresas como Google, Facebook o Twitter. Estos nombres han cambiado modelos de negocio de industrias enteras como los medios de comunicación, las telecomunicaciones o el turismo.

Se le llama internet de la información porque hasta ahora lo que se ha compartido ha sido fundamentalmente información. Ahora, estamos dando el salto hacia el internet del valor. “Y esta ola es mucho mayor que la primera”, avisa Alex Preukschat, consultor blockchain, coordinador del libro Blockchain, la revolución industrial de Internet y coautor de un cómic sobre el tema, La caza de Satoshi Nakamoto. “No se puede descartar que empresas disruptoras como Amazon o eBay se vean disrumpidas a su vez”, sentencia.

El freno para este salto había sido el gestionar las transacciones. Y aquí puede ayudar la tecnología, la base de monedas virtuales como bitcoin, una herramienta que permitirá una descentralización total. “Todo sistema en el que haya algún tipo de compartición está sujeto a que una tecnología como blockchain pueda aplicarse”, explica Pablo F. Iglesias, bloguero y analista de SocialBrains. “Si esta tecnología llega a ser efectivamente adoptada por la mayoría de la industria, por toda la industria, entonces sí que es cierto que puede llegar a tener el potencial de reconfigurar realmente cómo funcionan los modelos de negocio; no solo de la banca, sino del mundo en general”. Palabra de Julio Faura, responsable de blockchain de Banco Santander.

Internet atraviesa, como todo en la vida, por ciclos. Ahora entramos en uno descentralizador, asegura Alex Preukschat, consultor blockchain y autor, entre otras publicaciones, de un cómic sobre el tema. “Esto significa que va a haber muchos más operadores y que el poder no va a estar tan centralizado. Eso cambia la operativa de las empresas, pero también la operativa de las personas, cómo interactuamos entre nosotros. Y esto es realmente fascinante, tratar de imaginar cómo va a ser el futuro en 20, 30 o 40 años. Y blockchain va a ser uno de los principales agentes de ese cambio”.

En este mismo texto tienes un vídeo de Carlos Kuchkovsky, CTO de New Digital Business de BBVA, explicando cómo funciona esta herramienta. Por si acaso prefieres leer, te lo resumimos en los siguientes cuatro párrafos. Los que se sepan la lección pueden saltárselos sin preocupación alguna:

Imaginemos una transacción. Pagamos un euro por un kilo de plátanos de Canarias (si encuentras este precio en un supermercado, cómpralos: su precio y valor son mayores). Esta transacción ha funcionado porque el valor de un euro está representado por un billete (o moneda) creada por un Gobierno en el que ambas partes confían y que reconocen y aceptan. Cuando esta compraventa se completa, todos los detalles deben quedar reflejados en un libro mayor de cuentas.

En el caso de transacciones electrónicas entran en juego la intermediación de terceras partes fiables como bancos u operadores como Paypal. Pero se sigue manejando una moneda centralizada como el euro. Al final del día, las entidades financieras concilian las operaciones en entidades como cámaras de compensación. Pero la cosa cambia cuando la moneda es virtual y no la emite una entidad financiera o administración. En este caso se garantiza la integridad y fiabilidad basándose en un principio quizás discutible en otros ámbitos de la vida: el consenso crea la verdad.

Aquí entra en juego el blockchain. Cada participante, llamado nodo, guarda una copia de cada libro mayor. En ellos, se guardan los datos de las partes, los detalles de la transacción y la fecha y hora. Cada uno de los bloques de cada operación se enlazan unos con otros como eslabones en las cadenas de las bicicletas. 

Si se produjese un cambio no autorizado en uno de los ordenadores, ese se notifica a cada nota en cada ordenador, con datos con dónde se ha producido y quiénes han sido los actores. Entonces, se acepta o se rechaza el cambio. Ya no se necesita una parte central que diga dictamine de quién es cada cosa, dado que todos los nodos del sistema cuentan con una copia de este libro mayor.

Esto es lo básico de blockchain (el asunto es sumamente complejo) Ahora bien, ¿por qué aseguran Julio Faura, Alex Preukschat, Carlos Kuchkovsky y Pablo F. Iglesias que esta tecnología puede cambiar el mundo? Porque, aseguran, este modo de operar, en el que toda la información se distribuye con total transparencia por todos los nodos del sistema, puede terminar aplicándose a todo tipo de transacciones entre todo tipo de intervinientes, públicos o privados.

En el origen, esta herramienta estaba pensada como una alternativa al dinero. No en vano, es la plataforma sobre la que funciona la famosa criptomoneda bitcoin, fundada en 2009 por el desconocido ente Satoshi Nakamoto. Por esta razón ha sido la banca, como era de esperar, la primera ‘afectada’. Los portavoces consultados aseguran que la cadena de bloques constituye una oportunidad más que un riesgo. “Ahora mismo estamos trabajando con la aplicación de esta tecnología sobre las infraestructuras básicas, mejorando los raíles sobre los que se mueve la industria”, explica Faura. El primer gran foco es el de los pagos, aunque la cosa irá a más. “Estamos empezando a explorar otros casos como el mercado de capitales, la banca de inversión, el trade finance, negocios más mayoristas que tendrán menos implicaciones a corto plazo", añade.

“Pero blockchain es mucho más que una alternativa al dinero”, sentencia Preukschat. “Es una infraestructura que te permite construir sobre internet, y crear otra capa sobre la que las personas van a poder intercambiar valor entre ellas". Eso afecta a todos los sectores: ya tocó a la banca, pero va a afectar también al sector de las energías, a las telecomunicaciones, a las cadenas de valor de logística, etc. “Si a blockchain le metes inteligencia artificial, big data y drones puedes reinventar completamente el sector de los seguros”.

Prueba de esfuerzo y teoría de juegos

La descentralización está basada en la llamada prueba de esfuerzo (proof of work). Entramos en terrenos algo técnicos: Para que exista una tecnología como blockchain, hacen falta mineros, que son los que calculan bloques, es decir, intentan encontrar un hash (un algoritmo matemático), marcan el bloque y lo añaden a la blockchain. Estos cálculos requieren mucha energía. Aquí entra, además, la teoría de juegos: cuantos más mineros haya calculando, más complicado es que estos caza-tesoros acuerden hacer trampas. De hecho, ninguno ha hecho trampas hasta ahora.

Este texto lo empezamos diciendo que el blockchain te iba a cambiar la vida. Puede que nos equivoquemos, claro está. Es más: es muy probable. No en vano, el futuro es siempre una incógnita. Ejemplo. En 1994, cuando comenzaba el internet que conocemos, la gente lanzó innumerables vaticinios sobre cómo iba a cambiar la sociedad con él. “Ninguno de ellos acertó”, ríe Carlos Kuchkovsky. “Lo que es importante es empezar a hacer pruebas, trabajar, intentar, lanzar proyectos, porque si no, cuando intentas ponerte a la altura se te ha pasado la ola”. Los cambios que pueda traer la cadena de bloques tampoco ocurrirán mañana. "Esta transformación no será muy apreciable en el estado en el que estamos ahora", avisa Julio Faura. "Aunque en un futuro sí seremos capaces de lograr plataformas que permitirán crear servicios financieros que puedan cambiar la forma en que los clientes consumen los productos".

Que sea posible aplicar a un proyecto una cadena de bloques, además, “no lo hace esencialmente necesario”, matiza Pablo F. Iglesias. “Hasta el momento constituye el acercamiento más adecuado que hemos encontrado para solventar el problema de la certificación en transacciones. Pero puede que el día de mañana encontremos otro atajo mejor. O que, incluso, ni siquiera esto sea ya un problema”.

FUENTE: Guillermo Vega y Olivia López Bueno. El País.

El hipersector TIC gallego registra en 2015 más de 120 nuevas empresas

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Las empresas TIC ofrecen múltiples soluciones.

El hipersector TIC gallego concentra un total de 3.320 empresas y da empleo a 21.255 personas, lo que sitúa a Galicia como la quinta comunidad en volumen de empresas de esta área. Son las cifras que señala el estudio sobre el hipersector TIC de Galicia, elaborado por el Observatorio de la Sociedad de la Información en Galicia (Osimga), adscrito a la Axencia para a Modernización Tecnolóxica de Galicia (Amtega).

En 2015 se registraron 122 nuevas empresas del hipersector TIC, lo que supuso un crecimiento del 3,4% y marcó un máximo en el número de altas de nuevas entidades registradas desde 2011. Destaca, especialmente, el subsector TIC con un incremento del 4,5%, mientras que en las empresas del sector contenidos el crecimiento fue del 0,3%.

El hipersector TIC está integrado en un 73,4% por empresas del sector tecnológico, y en un 26,6% por empresas del sector de contenidos y servicios audiovisuales. Galicia ocupa la quinta posición en cuanto al volumen de empresas, sólo superada por Madrid, Cataluña, Andalucía y la Comunidad Valenciana.

FUENTE: Fernándo Rodríguez Estevez. Columna Cero.

Los inesperados ‘peligros’ de los Estados de WhatsApp

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La 'app' difunde el contenido de los estados de WhatsApp a todos los contactos. Pixabay

  • La 'app' difunde el contenido a toda la agenda de contactos

El primer vídeo resultó divertido. Una gracieta del perro, primero, y disfrazados de carnaval, después. Había que probar los recién llegados Estados de WhatsApp y siguiendo los hábitos adquiridos ya en Instagram y Snapchat, un par de vídeos triviales sería lo más adecuado para dar vida a esta interesante nueva función. Transcurrió el día y al volver a casa, un repaso rápido a la parte mollar del asunto: ¿quién ha visto los vídeos? A caballo entre la curiosidad y la vanidad, conocer el impacto de nuestra obra representa la peculiar recompensa del asunto. Pero el susto fue morrocotudo: “Javier, Fontanero”, “Apartamentos Sol” y uno de los mejores clientes estaban entre los inesperados espectadores. ¿Tenemos un control real sobre lo que estamos difundiendo?

Los Estados de WhatsApp emulan la función que tanto éxito alcanzó con Snapchat, y, posteriormente, fue copiada por Instagram Stories y Facebook: los vídeos efímeros. En el momento que publicamos un vídeo en nuestro estado y dependiendo de la configuración de nuestra privacidad, este será visible durante 24 horas para toda nuestra lista de contactos. Uno podría pensar que no hay diferencias con las redes sociales: no hay control real sobre lo que publicamos y cualquiera podría tener acceso a esta información, y, en cierto sentido, es así. ¿Cuál es la diferencia, entonces, con los Estados de WhatsApp? Fundamentalmente que en estos últimos aparecerán en los móviles con nuestro nombre y apellido de gente que posiblemente no use redes sociales, no nos siga en ellas o que seamos nosotros los que no queramos introducir a todas esas personas en los contenidos de nuestras redes sociales.

El ejemplo del fontanero o el contacto del hotel en el que pasamos las últimas vacaciones es realmente gráfico: un repaso rápido a nuestra lista de contactos nos muestra que en ella tenemos todo tipo de personas, desde amigos, familiares, hasta clientes y compañeros de trabajo. ¿Queremos realmente que cualquiera de estas personas nos vea con el disfraz de carnaval? Esta situación es posiblemente la consecuencia de incorporar una función externa a una aplicación diseñada con otro propósito, pero, por fortuna, puede solucionarse… más o menos.

WhatsApp permite al usuario tres maneras de difundir el contenido (accediendo a Estados y pulsando sobre Privacidad), estas son las opciones:

- Mis contactos: cualquier actualización aparecerá en los móviles de todos nuestros contactos de forma indiscriminada.

- Mis contactos, excepto…: los Estados serán vistos por todos nuestros contactos, salvo los que especifiquemos.

- Solo compartir con…: escogeremos uno a uno los contactos que puedan acceder a nuestro vídeo o fotografía.

Pero tiene una pega. Y es que sobre el papel parece que el usuario cuenta con una buena batería de medidas para tener bajo control la difusión del contenido, pero, en la práctica, es difícil porque la selección de tanto de las exclusiones como de los contactos que queremos que vean nuestro estado hay que hacerla manual, uno a uno. Y es muy habitual que el número de contactos sea tan gran que resulte en la práctica inviable hacer un control efectivo de esta información.

Por lo tanto, los que quieran sacar provecho de esta herramienta y estar tranquilos, la única opción que tienen es dedicar el tiempo que haga falta, una primera vez, a confeccionar la lista de los destinatarios con los que realmente queramos compartir las fotos y vídeos y pensemos ir poniendo en nuestro estado de WhatsApp. Y no olvidarse de configurarlo cada vez que añadan nuevos contactos a la agenda.

FUENTE: José Mendiola. El País.

¿Perdemos libertad en internet?

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  • «Cuando accedemos a un determinado servicio en internet aceptamos los términos y condiciones que nos impone la empresa oferente y que en la mayoría de los casos vienen a significar que puede hacer de todo con nuestros datos generados», reflexiona el autor  

David Fernández, abogado especialista en ética y filosofía de la robótica e Inteligencia Artificial

La respuesta rápida debe ser parcialmente positiva. La Red está regulada por normas legales del derecho común y del derecho específico que intentan armonizar la convivencia y la actividad digital. Pero no son estas leyes las que coartan la plena libertad del individuo digital.

Los límites a la libertad se encuentran actualmente en el marco extranormativo. Son esas normas que imponen las empresas o las que fuerzan, mediante una censura más o menos visible, las diferentes presiones para defender lo «políticamente correcto». Es necesario añadir además la vigilancia, en ascenso geométrico, a la que estamos sometidos en cuanto encendemos un dispositivo conectado (e incluso sin encenderlo) y que coarta nuestra intimidad.

Cuando accedemos a un determinado servicio en internet aceptamos los términos y condiciones que nos impone la empresa oferente y que en la mayoría de los casos vienen a significar que puede hacer de todo con nuestros datos generados: borrarlos, modificarlos, compartirlos o utilizarlos para sus variados intereses. Hemos visto a menudo la censura que se aplica en las redes sociales y que entra en colisión con la plena libertad de expresión.

Libertad que debería poder ejercerse siempre que no choque con derechos de terceros. Pero ese posible choque es decidido por las propias empresas según sus criterios subjetivos. Borja Adsuara. Abogado y experto en estrategia digital, hacía hincapié durante el Congreso de ENATIC del pasado 27 de enero, en la excesiva observación y control sobre el usuario que choca habitualmente con su libertad de movimientos y de expresión de ideas.

Pero incluso esas acciones de funcionamiento de un determinado servicio digital están sometidas al escrutinio legal si sobrepasan de forma grave los límites permitidos. Sin embargo, existen coacciones a la libertad por censuras invisibles que responden lo políticamente correcto. Los diferentes grupos y tribus de la Red son cada vez más activos en defensa de sus ideologías, tendencias y derechos, y cada vez más, luchan con más ahínco contra los que opinan y critican en contrario.

De esta forma, se pueden llegar a formar auténticos linchamientos digitales contra el que expresa su propio criterio. La consecuencia es la autocensura por miedo a esa lapidación pública. Se impone el pensamiento único, el correcto o el neutral. Es cierto que la libertad de expresión se confunde muchas veces con el derecho al insulto, a la vejación e incluso al acoso. El supuesto -pero poco real- anonimato e impunidad otorga apariencia de derecho a cualquier acción, insulto o abuso, sin tener en cuenta que la Red es parte de la vida real, y que lo está prohibido (y no haríamos) en la calle, no debe ejecutarse en internet.

La pérdida de intimidad como limitación a la libertad digital El tercer obstáculo a la libertad, después de la censura de los prestadores de servicios y la autocensura por miedo, es la vigilancia tecnológica a la que somos sometidos. Nuestras compras, filias y fobias, movimientos, actividades y relaciones, son escrutadas y almacenadas para crear perfiles comerciales, personales y de seguridad. No pensemos de forma única en las empresas privadas: el propio Estado es un recopilador de datos de sus ciudadanos. Tampoco obviemos el acceso a nuestros datos de forma ilegal.

Ofelia Tejerina, abogada de la Asociación de Internautas, señalaba en mismo Congreso de ENATIC la creciente importancia que está adquiriendo la llamada observación del comportamiento. Esta recopilación de datos para predecir nuestras próximas acciones limita nuestra elección, y especialmente nuestra privacidad. Datos y perfiles que podrán ser utilizados en el futuro para, por ejemplo, poder contratar un seguro, comprar un coche o viajar a un determinado país.

El usuario medio de la Red no es consciente de todas las limitaciones, recopilación de datos y observaciones a las que es expuesto. La libertad, para disfrutarla, requiere de información y consciencia de los límites a los que se enfrenta. No solo hablamos de los límites presentes, sino también de las consecuencias de nuestros actos digitales para el futuro.

Y las preocupaciones y alertas para ese futuro pueden agrandarse, porque la tecnología avanza. En la actualidad no podemos predecir cómo los algoritmos y la inteligencia artificial serán capaces de gestionar de forma ética y positiva nuestros datos y comportamientos en la Red. La capacidad será cuasi-infinita, esperemos que para bien.

FUENTE. ABC

Como asegurarse de que sus hijos no corren riesgos en Internet

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Se recomienda que los padres acompañen a los niños en sus primeros pasos en la red

Entre los temas que preocupan a los padres en relación a la seguridad de sus hijos, el uso que hacen de internet y las redes sociales se ha convertido en uno de los que más atención prestan los progenitores, al ser esta una ventana cargada de información para los más jóvenes que a día de hoy también tiene sus riesgos. Es por ello que los padres han de estar especialmente vigilantes cuando los niños empiezan a dar sus primeros pasos en el uso de las nuevas tecnologías.

Desde Prosegur proponen siete medidas para minimizar estos peligros y asegurar que los más pequeños puedan sacar el mayor provecho de las nuevas tecnologías sin que ello entrañe peligro alguno, tal y como se aprecia en la infografía.



Los consejos se centran principalmente en el tutelaje por parte de los padres y de explicar a los hijos las razones de por qué es conveniente tomar ciertas precauciones en el manejo de Internet. En cuanto a la supervisión se recomienda que los niños menores de doce años no dispongan de un teléfono con acceso a internet y que las conexiones que hagan a internet se realicen desde un dispositivo de uso común por parte de la familia. De esta forma, resulta más sencillo para los progenitores controlar los contenidos que pueden ver los niños e interactuar con ellos a medida que naveguen en la red.

Pero la supervisión por si sola no es suficiente y la educación del menor, también en el manejo de la red es indispensable. A este respecto se incide en cuatro aspectos. Alertarles de la existencia del ciberbullying como una extensión en las redes sociales del acoso escolar y de lo importante que resulta denunciar cuanto antes este problema para atajarlo. Advertir a los menores que la información y contenidos que se suben a la red después resulta casi difícil borrarlos. Enseñarles que al igual que sucede en el mundo real tampoco hay que fiarse de los desconocidos en internet y no aceptar solicitudes de amistad de gente que no sepan quien son. Finalmente, el que no utilicen su verdadero nombre sino un apodo para denominarse a ellos mismo en las redes sociales es una garantía de que gente que no esté dentro del entorno del menor pueda contactar con él.

En resumen, la educación y la concienciación de los niños es clave para que los menores hagan un uso responsable y tengan una actividad saludable en las redes sociales.

FUENTE. Diario de Sevilla.

Psicoanalizar con nuevas tecnologías

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La utilización de las nuevas tecnologías en los últimos años ha revolucionado y modificado muchas formas de actuar de las personas a la hora de relacionarse, trabajar, consumir o comunicarse. Las nuevas tecnologías han llegado también a la psicología, permitiendo utilizar novedosas herramientas para psicoanalizar a los pacientes.

Solemos imaginar una consulta psicológica como un espacio en el que un psicólogo se sienta en una silla y hace preguntas a su paciente que se encuentra sentado en un diván, pero psicoanalizar a una persona puede ir mucho más allá si se utilizan las nuevas herramientas que proporciona la tecnología actualmente. De hecho, se ha sustituido en muchos casos el lápiz y papel a la hora de realizar evaluaciones psicológicas por el ordenador.

Ventajas de las nuevas tecnologías a la hora de psicoanalizar:
Como decíamos anteriormente, la imagen tradicional del psicólogo ha cambiado y han surgido nuevas posibilidades para el tratamiento de pacientes utilizando avances tecnológicos, que conllevan una serie de ventajas como las siguientes:
  • Anonimato. El uso de internet permite el anonimato del paciente por lo que muchas personas que necesitan apoyo psicológico se han atrevido a solicitarlo amparadas por el anonimato que proporciona la red.
  • Accesibilidad. Actualmente se puede acceder a internet desde casi cualquier lugar por lo que las personas con movilidad reducida pueden solicitar tratamiento psicológico online.
  • Facilidad de uso. Para el acceso a internet se puede utilizar un ordenador, un teléfono, un Ipad, que suelen ser de fácil manejo.
  • Inmediatez. Internet proporciona la posibilidad de una atención psicológica inmediata, a cualquier hora y cualquier día, lo que favorece la continuidad de los tratamientos y la atención en casos de urgencia.
Limitaciones de las nuevas tecnologías:

Es evidente que un cara a cara de un paciente con su psicólogo no puede ser sustituido por una videoconferencia, un correo electrónico, un mensaje de WhatsApp o un programa informático de ayuda. La proximidad y la confianza que se genera entre paciente y psicólogo en una consulta es muy difícil de reproducir con las nuevas tecnologías.

El análisis del lenguaje corporal del paciente no se puede llevar a cabo de la misma forma en un espacio físico de una consulta que en un tratamiento online. Otra de las limitaciones de las nuevas tecnologías a la hora de psicoanalizar a un paciente es la confidencialidad. Este aspecto tan importante en la relación con el paciente puede verse amenazado por la piratería o los fallos de seguridad de internet.

Como consecuencia de lo anterior, muchos psicólogos opinan que las nuevas tecnologías pueden utilizarse como un apoyo en el tratamiento de trastornos psicológicos de forma presencial, pero no como una forma sustitutiva de tratamiento.

El uso de la realidad virtual o de la realidad aumentada, la aparición de los psicólogos online, la utilización de juegos para tratar determinadas patologías, o de ordenadores para realizar evaluaciones psicológicas, son solo algunos de los aspectos de las nuevas tecnologías que han supuestos importantísimos avances en los diagnósticos y en los tratamientos de afecciones psicológicas.

FUENTE: Universidad Internacional de Valencia.

¿Cómo se cura la adicción a las nuevas tecnologías?

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Al levantarnos, apagamos la alarma en nuestro smartphone y leemos todas las notificaciones que nos han ido llegando mientras dormíamos. Mientras desayunamos, consultamos las principales redes sociales y nos informamos de la actualidad desde la palma de nuestra mano. Camino al trabajo, el sistema de navegación de nuestros móviles nos guía por la ruta con menos tráfico y, ya en la oficina, no nos despegamos del teléfono entre llamadas y mensajes de nuestros clientes y compañeros.

Podríamos seguir con la secuencia hasta completar las 24 horas del día: no hay un sólo instante de la jornada en que no estemos pegados a nuestros smartphones. Una relación muy intensa que, en algunos casos, cobra niveles cercanos a la adicción.

Si bien los expertos advierten de que no se puede hablar de una ‘adicción a la tecnología’ en un sentido estricto del término, cada vez más personas abusan de los móviles, tablets y otros dispositivos electrónicos. Incluso un reciente estudio habla de que consultamos nuestros teléfonos cada 44 segundos en momentos de espera.

¿Cuándo se pasa del uso intensivo al abuso y la problemática? Según el Centro de Investigación y Tratamiento de Adicciones (CITA), “un adicto a Internet, por ejemplo, presenta humor variable, ansiedad, impaciencia por la lentitud de las conexiones, estado de conciencia alterado, irritabilidad en caso de interrupción, incapacidad para salirse de la pantalla, y privación del sueño (suele permanecer frente a la pantalla hasta la madrugada), lo que le ocasiona fatiga, debilidad y deterioro de la salud”.

Unos síntomas que se asemejan a los de cualquier otra adicción psicológica y que, básicamente, se suceden cuando el individuo es alejado de sus tecnologías o interrumpido en su disfrute. Ello impide, por ende, su correcto desarrollo personal, social, académico o laboral; al no poder mantener un nivel suficiente de atención al mundo real… ni tan siquiera en vacaciones.


Hasta llegar a este punto, hay que tener en cuenta los factores que propiciarían la vulnerabilidad del adicto a Internet, como la baja autoestima, una intensa búsqueda de sensaciones, timidez, fobia social, una fantasía descontrolada, atención dispersa, alteraciones psicopatológicas y depresión.

Cómo se cura a los ‘ciberadictos’

En un primer estadio de dependencia, a los adictos a las nuevas tecnologías se les puede tratar en el propio domicilio y sin interrumpir su vida cotidiana. Tan sólo deben marcarse reglas claras de uso de los dispositivos electrónicos y establecer largos períodos de abstinencia a lo largo de cada jornada (estudios indican que dedicamos el mismo tiempo a mirar el móvil e Internet que a trabajar); así como normas que ayuden a reducir el atractivo de consultar el móvil (como desactivar las notificaciones, desinstalar determinadas aplicaciones que sean extraordinariamente seductoras para el afectado o crear alarmas para dejar de utilizar el terminal). Incluso se ha comenzado a probar el uso de wearables como mecanismos de contención para estos adictos.

En un segundo nivel de gravedad, los adictos a Internet pueden optar por una suerte de ‘retiros tecnológicos’, en los que los afectados son privados de sus dispositivos informáticos para pasar un fin de semana de relax y terapia en grupo, entrevistas individualizadas y actividades al aire libre que ayudan a que reenfoquen su interés a hobbies que no estén basados en unos y ceros.

Y es que, aunque en estos espacios estén prohibidas las nuevas tecnologías, los expertos son conscientes de que el adicto volverá a un mundo donde estará rodeado de este tipo de equipos… por lo que la terapia psicológica es clave.

Así, los centros especializados en tratar esta clase de adicciones psicológicas optan no sólo por la deshabituación del paciente, sino también por tratamientos que permitan al sujeto mantener este estado en su día a día.

Emplean para ello terapias como la reintroducción progresiva, el trabajo psicoterapéutico y educativo o programas de prevención de recaídas; además de tratamientos farmacológicos en los casos más extremos donde los ataques de ansiedad no se pueden controlar por otros medios.

A escala mundial, Digital Detox ha sido la entidad que ha cobrado una mayor popularidad en este tipo de ayudas para adictos a las nuevas tecnologías. Mientras, en España, contamos con centros como el mencionado CITA en Cataluña o Llaurant La Llum en Valencia; además de Centro12Pasos, la Asociación Mentes Abiertas o la Asociación Punto Omega en Madrid.


Nuevas tecnologías que nos ayudan a ahorrar

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Las nuevas tecnologías facilitan reducir el consumo y la factura. Getty Images

 
  • El desarrollo de 'apps' y sistemas inteligentes facilita reducir el gasto doméstico controlando el consumo

ep/madrid 21.11.2016

El recibo de la luz, del gas, del agua, de Internet... Todas estas facturas nos tienen fritos y no nos queda más remedio que hacerle frente cuando toca. Seguro que como consumidor avispado habrás seleccionado la tarifa de luz y gas que más se ajusta a tus necesidades y habrás puesto en práctica trucos para reducir el consumo de ciertos electrodomésticos que tienes en el hogar. Pero puedes hacer más para ahorrar en tus facturas. ¿Cómo? Ayudándote de las nuevas tecnologías.

La automatización de sistemas como la iluminación o la calefacción controlada desde el propio 'smartphone' es una de las tendencias del momento y que más puede favorecer al ahorro energético. Una de las opciones que tenemos a nuestra disposición actualmente es la instalación de dispositivos que permiten controlar el consumo. Se conocen como monitores de consumo y pueden llegar a ahorrar hasta un 18 por ciento en tu factura de la luz.

Medidores de consumo


Foto: Getty Images

Podemos usar por ejemplo medidores de consumo total que nos informan de cuánta energía utilizamos en toda la casa en cada momento. Además, nos permiten mantener un seguimiento de ese consumo por meses, semanas, días, etc. La información se descarga en el ordenador en forma de tablas de datos y en gráficos. Conociendo el consumo de cada electrodoméstico podemos atajar mejor los problemas que tenemos con nuestras facturas, tomar medidas para reducir el consumo de energía e incluso saber si es necesario cambiar algún electrodoméstico por otro más eficiente.

Termostatos inteligentes


Foto: Getty Images

Otra forma de ahorrar es instalar un termostato inteligente. Tienen en cuenta las características de tu hogar así como tus hábitos de consumo y otorgan al usuario capacidad de controlar la temperatura de su hogar desde una simple aplicación móvil. Los aparatos calientan la vivienda a la temperatura previamente indicada y se encarga de bajar la temperatura cuando te vas de casa, así que la eficiencia energética y el ahorro de costes están garantizados.

Que no falten estas ´apps´ en tu móvil

Por supuesto, también podemos echar mano de las aplicaciones móviles para optimizar el consumo de energía. Aquí os proponemos tres cuyo funcionamiento es muy sencillo y que ofrecen datos muy visuales.

Boltio: El usuario puede conocer cuál es mejor momento para realizar ciertos consumos, así como cuál es el precio de la luz en tiempo real y pone a disposición del usuario un listado del consumo de los electrodomésticos más habituales en función de la hora que seleccionemos. Esta aplicación es gratuita y nos puede resultar muy útil.

Luz+Precio: Esta aplicación nos aconseja e informa sobre el coste de la electricidad en cada franja horaria, para que nos organicemos y pongamos la colada, por ejemplo, cuando resulte más económico, permitiéndonos incluso establecer alarmas. Además, a través del historial de precios, también nos dice cuál será el importe aproximado de la factura que nos llegará.

Esta aplicación muestra toda la información de una forma muy visible para el usuario y realmente puede ser de gran ayuda para planificar el consumo diario y ahorrar en la factura. Es gratuita y está disponible para usuarios Android.

Precio de la luz: También es una aplicación muy visual que aporta información en tiempo real del coste de la luz. La aplicación avisa al usuario a través de notificaciones de los momentos del día en el que la luz tiene un menor precio, para que así este puede aprovechar para poner el lavavajillas o hacer la colada. Aquí es donde se produce el ahorro. Esta es una buena forma de controlar el gasto energético y por lo tanto la factura de la luz.



Foto: Getty Images

Sin duda son muchas las ventajas que ofrecen las nuevas tecnologías al hogar. En la actualidad, son muchas las multinacionales del sector de las TIC que trabajan para integrarse en nuestras casas y proporcionar ahorros en el consumo eléctrico. 
 

La discriminación en Facebook es cosa de chicos

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La investigación indica que hay una forma femenina y otra masculina de comportarse en internet y un uso diferencial de las redes sociales en relación con la discriminación. Olmo Calvo / Sinc


  • Hay una forma masculina y otra femenina de comportarse en la red, según un estudio de sociólogos de la Universidad Rovira i Virgili

Agencia SINC 4 ABR 2016 - 19:54 CEST

Más de 1.000 millones de personas utilizan a diario Facebook, según datos de la compañía, con un gran porcentaje de gente joven. El uso de contenidos racistas y discriminatorios preocupa a la Unión Europea. Por ello se puso en marcha el proyecto Internet: Creatively Unveiling Discrimination’(I:CUD), que ha elaborado una guía para educadores y familias con el fin de facilitar la creación de herramientas y estrategias que combatan estos comportamientos en la red.

Como parte de esta iniciativa, un equipo de sociólogos de la Universidad Rovira i Virgil de Tarragona ha llevado a cabo un estudio sobre las expresiones de discriminación utilizadas por los jóvenes –con edades que van de los 17 a los 24 años– en Facebook y han llegado a la conclusión de que hay variaciones en este tipo de contenidos dependiendo de si son compartidos por chicos o chicas. Los resultados de la investigación se han publicado en la revista Comunicar.

Según explica a la agencia SINC David Dueñas i Cid, investigador del Social and Business Research Laboratory (SBRlab) en la universidad catalana y autor del principal del estudio, el objetivo ha sido obtener información acerca de los tipos de contenidos discriminatorios creados por jóvenes y su propagación a través de redes sociales como Facebook.

En lugar de usar técnicas de big data, tan en boga en estos momentos, el equipo ha optado una aproximación sociológica, “ya que una simple extracción de datos podía conducir a resultados erróneos”, dice el investigador.

Para ello, han diseñado una estrategia metodológica de detección de contenidos discriminatorios en 493 perfiles de Facebook procedentes de Reino Unido, Italia, Bélgica, Rumanía y España –que son los países que participan en el proyecto I:CUD­–, lo cual ha permitido encontrar 363 ejemplos para su análisis.

“Considerando los principios éticos y de privacidad de datos que deben regir la investigación social, buscamos voluntarios en los cinco países, en colaboración con entidades que tienen experiencia en la lucha contra la discriminación o la desigualdad”, señala el sociólogo.

Entre estas instituciones se encuentran CESP Projectes Socials (Barcelona), Fundatia PACT (Bucarest), Pour la Solidarité (Bruselas), Collage-Arts (Londres), CIES (Roma) y el propio SBRlab. “Con ello –agrega Dueñas– quisimos garantizar que el interés y la dedicación por el proyecto iba más allá de lo analítico para incluir también una dimensión ética y práctica”.

Los investigadores accedieron a los perfiles de Facebook de los voluntarios –que habían sido previamente informados del objetivo del estudio– y revisaron los contenidos publicados durante el último año. Los comentarios o actividades considerados discriminatorios fueron evaluados, analizados y categorizados.
 
Dueñas explica que hicieron un análisis minucioso de los elementos de los contenidos discriminatorios detectados, así como el tipo de actividad asociada: “No es lo mismo crear contenidos que reaccionar ante ellos. También se evaluó la intensidad discriminatoria del contenido”.

Como resultado, observaron algunos patrones diferenciales entre hombres y mujeres jóvenes que sugieren la existencia de una forma femenina y otra masculina de comportarse en internet y un uso diferencial de las redes sociales en relación con la discriminación.

En el estudio se destaca que los hombres jóvenes tienden a la actividad directa, publicando y compartiendo mensajes con contenidos más claramente discriminatorios, sobre todo dirigidos hacia grupos étnicos y minorías culturales.

En cambio, ellas utilizan estrategias de discriminación más indirectas, aceptando y difundiendo contenidos de otros (‘me gusta’) con una menor evidencia del componente discriminatorio. Sus actitudes se dirigen mayoritariamente hacia la situación sociocultural y la apariencia física, comenta el autor. 

En el borde de lo políticamente correcto

En el trabajo se pone de relieve también que los jóvenes varones con menos estudios son los que vierten más contenidos discriminatorios en Facebook, y las jóvenes universitarias, las que menos.

Además, los autores han detectado que hay ciertos tipos de discriminación que se pueden esconder más fácilmente, entre ellos, la apariencia física, la clase social o la homosexualidad. Otros, como la etnia y la religión, son clasificados como altamente discriminatorios, en tanto que los temas de género se sitúan en un nivel intermedio. Todo ello, lleva a que los primeros sean más fácilmente propagados en la red al carecer del peso del estigma social o quedar en el borde de lo ‘políticamente correcto’.

Las diferencias inconscientes entre estas diversas actitudes discriminatorias pueden dar algunas pistas para entender cómo ciertos contenidos se difunden fácilmente. Facebook permite que algunos contenidos puedan marcase como no apropiados y eliminados, pero si los usuarios solo son capaces de detectar las formas tradicionales de discriminación, el resto puede sobrevivir sin dificultad, indica el estudio.

Dueñas subraya que aunque son conscientes de los límites de su investigación, los datos obtenidos muestran la existencia de una relación entre las diferencias internas de la juventud y su comportamiento online, lo que abre un puente al estudio de otros ámbitos de análisis, como pueden ser las diferencias entre socialización, uso del leguaje o del poder.

“La vida online no deja de ser un reflejo de la realidad offline, con la diferencia de que las actividades pueden ser registradas en un espacio que se ha convertido en público o semipúblico, lo cual ayuda a darles relevancia, visibilidad y permanencia. Seguimos moviéndonos en internet de un modo similar a como lo haríamos en el mundo real, pero en la red las palabras no se las lleva el viento”, reflexiona el investigador. 

FUENTE: El País. 

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