¿Cómo
comprueba una máquina la identidad de un ser humano? Mediante el
iris, los latidos, las huellas dactilares y la voz, para empezar.
El nuevo iPhone 5S de
Apple
ofrece un sensor de huella dactilar que puede usarse en lugar de la
contraseña, para abrir el teléfono y comprar artículos. Forma
parte de una serie de herramientas de autentificación que se están
desarrollando para que las utilicen los consumidores, y no solo en
los teléfonos.
Algunas de ellas, como el sensor de huella
dactilar, tienen que ver con esas propiedades inmutables con las que
están codificados los seres humanos, mientras que otras convierten
los teléfonos en aparatos de verificación.
Entre las
herramientas de autentificación biométrica más novedosas —y
también algo inquietantes— se encuentra una nueva pulsera
desarrollada por criptógrafos de
la
Universidad de Toronto. Contiene un voltímetro que lee el latido del
corazón. “Uno se la pone y le reconoce. Comunica esa identidad
de forma segura a todo lo que le rodea”, explica
Karl Martin, uno
de los creadores de la pulsera, llamada
Nymi.Estas nuevas
tecnologías surgen con el telón de fondo de la preocupación
creciente por la seguridad y la privacidad, ahora que los antiguos
sistemas de comprobación de la identidad en Internet han resultado
ser poco seguros. Se han robado muchos nombres de usuario y
contraseñas en diversos portales famosos; el mes pasado se descubrió
que incluso las contraseñas de menos de 55 caracteres podían ser
descifradas.
Clef, una nueva
empresa de San Francisco, ha desarrollado una aplicación para
móvil que permite enviar una clave encriptada desde una aplicación
para móvil hasta un ordenador de sobremesa. Luego, la web en la que
estamos intentando entrar puede reconocernos de manera eficaz
mediante nuestro teléfono, en vez de con una contraseña.
LaunchKey, otra nueva
empresa de Las Vegas, también recurre al móvil para la
autentificación. Uno se registra en
LaunchKey y conecta su cuenta a
un teléfono concreto. Luego, cuando inicia sesión en un sitio web o
una aplicación que acepte el servicio de esta empresa, envía una
notificación al teléfono. Usando una aplicación, se mueve un icono
de la pantalla para autorizar la identificación.
La
empresa de nueva creación OneID, con sede en Redwood,
California, ofrece un inicio de sesión único que puede usarse para
distintos sitios y dispositivos. En un vídeo, el ingeniero de OneID
Jim Fenton muestra cómo usar OneID para abrir la puerta del garaje
de su casa.
El punto débil de muchos de los nuevos aparatos
que se conectan a Internet, explica
Fenton, es proteger el acceso
seguro. “Si conectamos estos aparatos a Internet, tenemos que
disponer de una buena forma —desde el punto de vista de la
seguridad y de la comodidad— de controlar el acceso a las cosas”,
decía. “Tener nombres de usuario y contraseñas no es una buena
solución para todos los dispositivos”.
Las herramientas de
autentificación biométrica, como los lectores de huellas digitales,
ya se han incorporado a los ordenadores portátiles, pero no siempre
funcionan correctamente.
Los sensores biométricos también
plantean dudas sobre la seguridad. Cuando se anunció el sensor de
Apple, se desataron las dudas sobre la privacidad en Internet, aunque
la empresa explicó que las huellas dactilares de los usuarios se
almacenarían únicamente en el teléfono, no se enviarían a los
servidores de Internet ni se pondrían a disposición de los
desarrolladores de aplicaciones.
Los tecnólogos dicen que es
poco probable que un solo truco resuelva el problema de la
autentificación. Un conjunto de herramientas podría comprobar la
identidad en los sitios web, otro podría abrir los coches, otro
permitir el acceso a las cuentas bancarias...
Una
coalición de empresas de hardware y software, Fido Alliance,
trabaja en un conjunto de especificaciones alternativas a la
contraseña que pueda servir a todo el sector. Se espera que sus
directrices se hagan públicas a finales de año. Las empresas
afiliadas a
Fido ya están probando productos, como los lectores de
huellas digitales y los programas que reconocen rostro y voz. Algún
día, la gente podrá iniciar sesión en un portal de comercio
electrónico hablándole al ordenador y comprar con solo una mirada.
Puede que
Facebook sea
el que más éxito haya tenido a la hora de convertirse en un
servicio único de comprobación de la identidad. Millones de sitios
web permiten a los usuarios iniciar sesión con los datos
identificativos de
Facebook, pero los riesgos son evidentes: un
ladrón que tenga nuestros datos de
Facebook puede hacerse pasar por
nosotros en toda la Red.
Mozilla
ha intentado popularizar su alternativa Persona como sistema de
inicio de sesión único.
Mozilla se asegura que nuestro proveedor de
correo electrónico compruebe que la cuenta nos pertenece. Luego, en
cada sitio que acepte un registro con Persona, podemos iniciar sesión
con la dirección verificada.
En
un laboratorio de la Universidad de California se está
desarrollando una solución más fantástica. Sus informáticos dicen
que unos auriculares sencillos y baratos serán capaces de leer las
ondas cerebrales para comprobar nuestros pensamientos (y ahorrarnos
el esfuerzo de teclear una contraseña).
Johnathan
Nightingale, vicepresidente de
Mozilla, cree que la aparición de
dispositivos conectados a Internet a nuestro alrededor trae consigo
una necesidad urgente de buscar alternativas a las contraseñas. “La
idea de que todos los objetos que nos rodean sean inteligentes es
maravillosa, pero no todos tienen pantallas y teclados o gestores de
contraseñas”, dice.
Lamenta que sus compañeros del sector
tecnológico lleven tanto tiempo estancados con ese problema. “Como
grupo, creemos que estamos prediciendo el futuro”, dice. “Pero en
la mayoría de los casos, tan solo hacemos especulaciones con él”.
© 2013 New York Times News Service